Ubicada en una calle serena y tranquila del barrio Carrasco, esta encantadora casa tiene un aura de calma y relajación. A medida que te acercas a la casa, se despliega ante ti una escena pintoresca. Un césped ordenado te recibe y te conduce hasta la puerta principal.
Desde el vestíbulo de entrada, nos encontramos frente a un suelo de madera bellamente conservado y escaleras de roble que llevan al piso superior. A la derecha e izquierda, encontramos un salón, un comedor y una sala de televisión de generosas dimensiones. Grandes ventanas permiten la entrada de luz natural desde el jardín abierto.
Un ambiente acogedor y relajado predomina en toda la casa. La amplia zona de estar está adornada con muebles cómodos, perfectos para relajarse con seres queridos o para entretener a invitados.